Iba tarde como de costumbre, tan tarde que no se había dado por enterada de la fina capa de agua que cubría las aceras y con la que acaba de resbalar, iba distraída como siempre con la mente pensando millones de cosas “eso es lo qué pasa cuando estas sobresaturada de problemas” se decía, como si eso fuera una buena justificación, con prisa entro al café, su escondite desde que lo había descubierto hace mucho tiempo. Sin más nada que un humor de perros se sentó en la última mesa como siempre, saco su libro pidió un café y dejo que su mente volara con cada una de las líneas del libro que tenía entre sus manos, de repente sintió que algo se movía frente a ella y allí estaba el, tan guapo como siempre, tan lleno de vida y del coraje que le hacía falta en su vida. Con sus ojos llenos de incredulidad le dijo ¿Qué haces aquí? entonces fue cuando mirándola a los ojos le dijo estoy aquí por ti, porque estoy harto de tu inconformismo, de tu poco coraje y de tu falta de ganas de vivir, porque todo te da miedo y justificas ese miedo echándole la culpa a los demás. Tienes que dejarlo ir, no pienses en lo que tienes por dentro, no molestes ese dolor, solo deja que tu corazón se acostumbre a ese vacío y con el tiempo tus heridas sanaran. Recuerda que para que las heridas sanen debes dejarlas de tocar antes de que las hagas sangrar de nuevo.
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domingo, 17 de febrero de 2013
Heridas
Iba tarde como de costumbre, tan tarde que no se había dado por enterada de la fina capa de agua que cubría las aceras y con la que acaba de resbalar, iba distraída como siempre con la mente pensando millones de cosas “eso es lo qué pasa cuando estas sobresaturada de problemas” se decía, como si eso fuera una buena justificación, con prisa entro al café, su escondite desde que lo había descubierto hace mucho tiempo. Sin más nada que un humor de perros se sentó en la última mesa como siempre, saco su libro pidió un café y dejo que su mente volara con cada una de las líneas del libro que tenía entre sus manos, de repente sintió que algo se movía frente a ella y allí estaba el, tan guapo como siempre, tan lleno de vida y del coraje que le hacía falta en su vida. Con sus ojos llenos de incredulidad le dijo ¿Qué haces aquí? entonces fue cuando mirándola a los ojos le dijo estoy aquí por ti, porque estoy harto de tu inconformismo, de tu poco coraje y de tu falta de ganas de vivir, porque todo te da miedo y justificas ese miedo echándole la culpa a los demás. Tienes que dejarlo ir, no pienses en lo que tienes por dentro, no molestes ese dolor, solo deja que tu corazón se acostumbre a ese vacío y con el tiempo tus heridas sanaran. Recuerda que para que las heridas sanen debes dejarlas de tocar antes de que las hagas sangrar de nuevo.
lunes, 14 de enero de 2013
¿Te quedas o te vas?
Sentía ganas de hacerlo, tenía que hacerlo era ahora o nunca, el momento había llegado y comencé a escribir como era de costumbre, llevaba horas rompiéndome la cabeza, buscando la manera precisa de explicar bien las cosas hasta que le solté todo y se lo dije. Le dije que no podía hacerme esto; aparecer y desaparecer que estaba preparada para estar sin el de forma permanente, que soy capaz de hacerme la idea de su ausencia y vivir con ello, que me daba igual porque de verdad, me da igual pero que no quería ni podía tenerlo en un instante y al siguiente no y al siguiente tampoco y al siguiente tal vez si, porque eso ya no me compensa, así el no me compensa. Le dije que si quería quedarse podía hacerlo, él sabe que es bienvenido: pero le dije que si pensaba irse lo hiciera ya, rápido e indoloro, que se arrancara de mí de un solo golpe. Porque yo quiero un con él o sin él pero no lo que hay en el medio, no estoy para recibir restos ni pedazos de nadie ni mucho menos lo que le sobre de su tiempo.
martes, 20 de septiembre de 2011
Llueve, llueve, como llueve.
Llueve, llueve y como llueve!
Cómo resbala el agua por mi blanca cara
Cómo moja mis zapatillas caras
Como coloca en mis mejillas su frescura inmediata
Llueve, llueve, llueve.
Voy, caminando hacia adelante
Con el alma ligera y mi cara radiante.
Sin sentir, sin soñar
Llena de la voluptuosidad de no pensar más
Llueve, llueve, como llueve
Con la lluvia mis lágrimas no se notan
Tú me miras de una forma hipnótica
Mi presencia te extraña.
Te detienes... Me miras...nos miramos de repente nos acercamos
Nos sentimos amigos...
Los dos amamos el cielo, los sueños y el destino...
Después es el asombro
De cómo hemos coincidido
Sin pensarlo caminamos Sin rumbo fijo
Llueve, llueve, como llueve
Y esta lluvia nos cubre
De todas las fragancias maravillosas e indescriptibles
Asombroso es nuestro destino
Solo caminamos sin sueños, sin cumplidos
Con el misterio de este placer infinito, dulce y bastante desconocido
Es nuestro minuto de olvido.
Llueve, llueve y llueve.
Yo Solo pienso en encontrarte
Me despido de ti ¿será que te veré más tarde?.
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