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miércoles, 2 de septiembre de 2015

Mi corazón

Mi corazón no es aeropuerto donde puedes hacer escala cada vez que te plazca
Tampoco es parque de diversiones
Mi corazón no es un refugio para cobardes
No es escalón
Ni un banco de mentiras
Mi corazón no es una zona turística, para viajeros sin rumbo
No es un hotel barato donde puedas llegar a pasar la noche
Mi corazón no es una segunda opción
Es un remolino de sentimientos, pensamientos y errores
Es un sinfín de historias, de sueños, de anhelos
Es una contradicción
Frágil
Fuerte
Es de aquel que no quiera usarlo como un juguete
Es de aquel que quiera amarlo
Es de aquel que quiera rehacerlo

lunes, 3 de junio de 2013

Mi ilusión es tu voz que habla a mi oído.


Las pestañas, las pupilas, el peroné, la tibia, la nariz, la frente, los tobillos, el menisco, la aorta. La garganta, los párpados, las cejas, las plantas de los pies, las clavículas, la válvula, el trazo de tus dedos en mi espalda, la comisura, los cabellos, el coxis, las orejas, los nervios, su altura, su boca.

No es nada de tu cuerpo
No es tu mirada, ni las ojeras que te deja el sueño.
No es nada de tu cuerpo,
Ni un solo gramo de más, ni un solo momento.
Es sólo este lugar donde alguna vez estuviste cerca de mí.
Tú corazón, el mío.
Mi ilusión, tu voz que habla a mi oído.




domingo, 17 de febrero de 2013

Heridas




Iba tarde como de costumbre, tan tarde que no se había dado por enterada de la fina capa de agua que cubría las aceras y con la que acaba de resbalar, iba distraída como siempre con la mente pensando millones de cosas “eso es lo qué pasa cuando estas sobresaturada de problemas” se decía, como si eso fuera una buena justificación, con prisa entro al café, su escondite desde que lo había descubierto hace mucho tiempo. Sin más nada que un humor de perros se sentó en la última mesa como siempre, saco su libro pidió un café y dejo que su mente volara con cada una de las líneas del libro que tenía entre sus manos, de repente sintió que algo se movía frente a ella  y allí estaba el,  tan guapo como siempre, tan lleno de vida y del coraje que le hacía falta en su vida. Con sus ojos llenos de incredulidad le dijo ¿Qué haces aquí? entonces fue cuando mirándola a los ojos le dijo estoy aquí por ti, porque estoy harto de tu inconformismo, de tu poco coraje y de tu falta de ganas de vivir, porque todo te da miedo y justificas ese miedo echándole la culpa a los demás. Tienes que dejarlo ir, no pienses en lo que tienes por dentro, no molestes ese dolor, solo deja que tu corazón se acostumbre a ese vacío y con el tiempo tus heridas sanaran. Recuerda que para que las heridas sanen debes dejarlas de tocar antes de que las hagas sangrar de nuevo.