domingo, 2 de abril de 2017

HUIR


HUIR
Con la premisa de que todo saldrá bien

HUIR
Para no seguir viviendo entre la desolación y la euforia.

HUIR
Buscando refugio en los rincones inhóspitos de lo que somos, para aferrarnos a los recuerdos cómo el último suspiro antes de morir.

lunes, 13 de marzo de 2017

Mi Intención


Confieso que siempre escribo con la intención de que me leas
Lo hago despacito para que no notes como te llamo entre líneas
Siempre escribo con la intención de hacerte temblar
Lo hago para que cuando finalmente me leas (si es que lo haces)
Sepas que es para ti
Que con los pedazos de lo que dejaste
Te he escrito un par de versos distantes.

viernes, 17 de febrero de 2017

En donde late tu corazón


Tengo las manos llenas de historias
Y los sueños llenos de poesía.
Sin embargo, no te tengo cerca.
No estás tú, para verme florecer
En medio de mis versos disonantes

miércoles, 1 de febrero de 2017

Quiero ser



De noche, quiero ser su insomnio
Y todo aquello a lo que se aferra a mitad de madrugada.

A todas horas, quiero ser su aire
para que me respire despacito.

Siempre, quiero ser su fuego
Y que podamos arder juntos.

De madrugada, quiero ser su tormenta
Para que en medio de truenos no tenga miedo.

A todas horas, quiero ser su locura
Y que se adentre en mi universo

De noche, quiero ser su estrella
Y cuando mire el cielo me sonría un poco más.

Al amanecer, quiero ser su tiempo
Y que se pierda conmigo.

Siempre, quiero acobijarme en su pecho
Y que se joda la ciudad.

Toda la vida, quiero ser su “algo”
Y quedarme a vivir en nuestra efímera eternidad.

sábado, 21 de enero de 2017

Desperté


#MICROCUENTO

Hace años me enamoré de un chico que nunca fue mío, era del invierno, y de las tormentas. Era un aguacero, cuya fuerza estremecía mis huesos. Y yo completamente enganchada a un amor inventado quería seguir ahí. Era extranjero, robaba todo de mí y me dejaba con las manos vacías.

Ladrón de mis días, quien entraba sin pedir permiso y me sacudía el alma cada tanto que aparecía. Su voz era una ráfaga de viento que me estremecía, justo como estar parada frente al mar. Sus manos a veces parecían hechas de cristales rotos y yo siempre terminaba marcada con ellas.

Me hice la loca infinidades de veces solo para que no se marchara, me enamore de un chico que siempre tuvo la palabra ‘falso’ tatuada en su frente, que me quería y no me quería, que me abrazaba sin darme calor. Todas sus promesas fueron inconclusas, pero debo admitir que hay mentiras que saben a chocolate. Llegue a pensar que era todo lo que buscaba, que llenaría mis carencias y reconstruiría mis vidas, cuando en realidad solo las destruyo un poco más.

 Hace años me enamoré de un chico que por un momento hizo que olvidara que el amor no se trata de buscar a alguien que llene lo que te hace falta, sino coincidir con alguien que sea tu compañero en la búsqueda de lo que te completa.

Me enamoré de un hombre arrogante y cruel, el cual era incapaz de soltarme por miedo a que alguien notara que dentro de él no había nada.

Pero por suerte, yo desperté.

Gabriela Infante.



domingo, 8 de enero de 2017

Preguntas sin respuesta


Me pregunto si alguna vez, lo que parecía no servir… tendrá remedio.
Me pregunto si alguna vez funcionará
Necesito comprobar si es verdad que detrás de las tormentas llega la paz.

Yo siempre estuve perdida en el mar
Tú siempre estuviste amarrado a tierra firme
Me pregunto si lo nuestro alguna vez tendrá remedio

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Los cobardes


Los valientes son aquellos que se despiden
Al contrario de los cobardes que se marchan sin decir adiós
Los cobardes
Te dejan en silencio
Abren las ventanas para que no veas venir la despedida
No sueltan
No saben volver.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Él (Ese)


Él. Fuera de lo común. Ese que va y viene, que esta y no, ese que es tormenta llena de intermitencias. Inunda y arrasa con todo a su paso. Te invade, te sacude, y te abraza. Ese que te besa y deja el pecado tatuado en tus labios. Incendia tus sentidos y quema tu piel. Él. Ese que logra darle una sacudida al corazón. Ese que te invita a bailar y no te suelta hasta hacerte dependiente de sus manos en tu cintura. Ese que en un abrir y cerrar de ojos, ya no está. Él, ese que ves sonriéndote a lo lejos, cruzando la calle, prometiendo algún día volver. Ese que siembra la esperanza de verlo llegar aunque sea una vez más. Él, ladrón de los días, que esta y no, que es mío y no, que me ama y no. Él, que dice amarme, lleva mucho de mí en su alma y yo llevo mucho de él en todo mí ser. Ese que me espera y cada vez que vuelve hace tormenta. Él, ese al que quiero y odio a la vez, al que quisiera olvidar pero término volviendo a él, como antes, como siempre. 
 A ese, no lo he podido dejar de querer.