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viernes, 30 de mayo de 2014

Me gusta


Me gusta.
Me gusta cuando se detiene para intentar entender mi mirada.
Me gusta su clavícula y el recorrido de sus dedos en mi espalda.
Me gusta ese pequeño universo de secretos que guarda en sus ojos.
Me gustan todos sus caminos, incluso aquellos en los que aún no puedo caminar.
Me gusta cuando esta intenso y cuando está parado junto a mí en silencio.
Me gustan sus manos entrelazadas con las mías.
Me gusta poder hablar del todo y del nada con él.
Me gustan sus abrazos.
Me gustan sus límites.
Me gustan sus manías, sus ojos y sus besos.
Me gusta todo lo que es.

Me gusta y mucho.

sábado, 28 de septiembre de 2013

Pequeñas historias

Supe que todo había acabado mucho antes de verte llegar esa tarde… Lo supe cuando no vi que el tiempo se detuvo, cuando tus ojos no brillaron, cuando los míos inundados se quedaron. Acepte que no podría salir corriendo, cuando nuestros versos se convirtieron en silencios. Cuando robaste mis besos, incluso aquellos que ya no te pertenecían. Lo supe, solo que no quise admitirlo. Sentí que se derrumbaba el mundo cuando vi tu espalda, cuando lo único que quedo fue un adiós sin ser pronunciado, cuando me tropecé con una puerta cerrada. Cuando descubrí mi corazón despegado, a sangre fría, sin clemencia.   

Supe que todo había acabado cuando nuestra historia se fue marchitando ante nuestros ojos y no hicimos nada para evitarlo. 

Una vez más, gracias por dejarme caer.

martes, 10 de septiembre de 2013

Entre líneas.



He intentado mantenerme a una distancia prudente de ti, he logrado dejar de seguirte los pasos, pero acá en mi mundo, entre líneas, se me ha hecho imposible alejarme. Para mí el escribirte es más que dejar suspendido unos cuantos versos al aire, es dejar a la imaginación quien será  el protagonista de mis diversas historias. Se trata de que las lágrimas te quemen los ojos cuando me leas, que se te erice la piel porque sabes que son para ti, que el corazón se te acelere porque no puedes fingir y que se te deshagan tus miedos porque ahí en medio de toda tu soledad, donde en este momento estás leyendo esto, sé que eres valiente y no ocultas lo que sientes.

El escribir(te) es más que esparcir letras sobre un espacio en blanco, es contar esta historia. Lo sueños y promesas. Se trata de no dejar morir esto, de que te enamores de mis letras y al final también…te enamores de mí.

Yo le escribía los mejores versos pero su corazón... su corazón era analfabeta.

domingo, 4 de agosto de 2013

Consecuencias del insomnio.


Nos encontramos, pero nunca nos vimos. Estábamos ciegos, ajenos, juntos pero viviendo otros mundos, caminando otros caminos. Tú en una esquina y yo a mitad de la calle. Creo que estamos en pausa, que es mentira que nos encontramos y nunca nos vimos, a veces creo que tú y yo vivimos en un eterno paréntesis. A veces siento que nos reencontraremos y reclamaremos tanto tiempo perdido. Tanto tiempo sin historias, sin nosotros. A veces creo que cuando vuelvas a mirarme a los ojos, ya no volverás a verte.

Porque quizás cuando regreses, ya no me reconozcas, ni yo tendré ganas de verte.


lunes, 3 de junio de 2013

Mi ilusión es tu voz que habla a mi oído.


Las pestañas, las pupilas, el peroné, la tibia, la nariz, la frente, los tobillos, el menisco, la aorta. La garganta, los párpados, las cejas, las plantas de los pies, las clavículas, la válvula, el trazo de tus dedos en mi espalda, la comisura, los cabellos, el coxis, las orejas, los nervios, su altura, su boca.

No es nada de tu cuerpo
No es tu mirada, ni las ojeras que te deja el sueño.
No es nada de tu cuerpo,
Ni un solo gramo de más, ni un solo momento.
Es sólo este lugar donde alguna vez estuviste cerca de mí.
Tú corazón, el mío.
Mi ilusión, tu voz que habla a mi oído.




martes, 12 de marzo de 2013

María




He decidido hablar de nuevo de María. 

A veces ella esta tan enfocada en la búsqueda de su “final feliz” que no ha aprendido a leer las señales. A darse cuenta de aquellos pocos que se quedaran y aquellos que se van a ir. Y tal vez su final feliz no incluye a una persona por completo, tal vez el mismo no depende de nadie más, solo de ella, por su propia cuenta, recogiendo lo pedazos de esas sonrisas rotas y comenzando de nuevo, liberándose del rencor, inhalando perdón y exhalando orgullo. Vamos María qué esperas! suelta esa ancla que te tiene atada al pasado y sigue adelante. Tal vez aquello que tanto piensas que necesitas lo tienes al frente de ti, tal vez siempre estuvo ahí, solo que estabas tan distraída que no prestabas atención. Con el tiempo te darás cuenta que muchas cosas pasan por una razón: fortalecernos y dejar atrás todo aquello que nos empequeñece, que nos dificulta el camino, pero sobre todo: aquello que te mantiene atada al pasado.

"Incluso un perro se cansa de ser pateado"

lunes, 25 de febrero de 2013

La bruja


Ya les he hablado de ella muchas veces, quizás sin nombrarla directamente pero si que lo he hecho, ella no es común, a veces pienso que es una niña con un débil y muy mal hecho corazón y otras veces pienso que es una bruja sin escrúpulos, fría y calculadora. Se encuentra en medio de un desastre como de costumbre, se pierde en la sociedad, se encuentra alrededor de personas falsas, destroza todo lo que toca con su piel. Ella sabe lo que quiere aunque eso signifique sumergirse en una persecución. El lío es su comodidad. En su mente se siente el saco de arena al que todos pueden golpear sin temor a que haga algo para defenderse, pero la realidad es que se ha creado la fama de indestructible la cual le ha costado unas buenas dosis infinitas de lagrimas y muchas magulladuras y golpes para su corazón. Cuando entra  a su habitación comienza la confusión de sus sentimientos, comienza su realidad, el formalismo y los modales los arroja hacia una de las esquinas de su habitación y se centra en recriminarse constantemente creyendo que esa es la mejor manera de dejar todo su pasado atrás,  pero no es así porque el fuego sigue vivo y es más fuerte que el día anterior. Jura que tiene todo bajo control pero sabe que no es así. Vive con el cabello atado y el rostro empapado en la almohada. Las personas "buenas" y "consideradas" le aseguran que el tiempo lo cura todo, sin embargo, ella siente que el dolor le llega en oleadas fuertes y violentas; olas que se estrellan y le parten el corazón y todo por no reaccionar, por no tener el valor de decir: ya basta.

"No es culpa de la luna, ni del cielo, ni del sol. Tú instinto sigue enfermo, no sabe de lecciones tu corazón."