sábado, 29 de julio de 2017

Guardadas en la memoria


Llevo gente guardada en la memoria, ese es uno de mis más grandes tesoros. Los dejo ahí para que el olvido no arruine esos recuerdos, para que el tiempo no desvanezca sus voces, resonando en mis oídos. Atesoro esas risas que me cargan de energía en los días que no recuerdo como sonreír. No todos significan lo mismo pero cada uno vive en mi memoria, de diversas maneras. Cada error y lección, late en mí y me escuece un poco la piel, porque parte de lo que soy, es un poco de lo que otros han dejado en mí. 

 Tengo personas guardada en la memoria, me enseñaron mucho, hicieron de mi alguien mejor, me ayudaron a reconstruirme y a romperme tantas veces fuese necesario. Ahí, en ese rinconcito de luz, están latiendo, existiendo, creando una revolución en mi interior. Revivo una y otra vez gracias a ellas, son como estrellas encerradas en un frasco. Están latentes, aunque ya no estén. Las tengo justo ahí, amarradas a mí, para nunca olvidar que lo eterno tiene forma de recuerdo y enseñanza.

 Llevo a varias personas guardadas en la memoria, solo para recordar de donde he venido y hacia donde quiero ir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario